ACERCA DEL ALMA: ARISTÓTELES Y LA PSYQUE:
El filósofo griego
Aristóteles nació en Macedonia en el año 384 antes de Cristo y fue discípulo de
Platón. Escribió la obra Acerca del alma durante distintos periodos de su vida.
Estos escritos filosóficos pueden considerarse una de las primeras
aproximaciones al estudio de la psicología humana. De la palabra griega psique
que utilizó en sus escritos proviene el nombre de psicología: “ciencia del
alma”.
Distingue tres tipos de
seres vivos: las plantas, los animales y los seres humanos y a cada categoría
le corresponde un alma. Las plantas tienen un alma vegetativa, los animales un
alma sensitiva y los seres humanos un alma intelectiva, y gracias a ella son
capaces de vivir, sentir y pensar; el alma humana es superior a las anteriores.
Aristóteles distingue a
la psique en dos partes, una parte que corresponde a la razón y el pensamiento,
que es la parte pensante del alma, y una parte relacionada con lo emocional y
lo afectivo. Cada uno de estos aspectos tiene funciones diferentes. Las
funciones cognitivas abarcan capacidades que van desde la percepción hasta la
razón. Las funciones motivacionales engloban aspectos que van desde la
necesidad al deseo. Aristóteles destaca al deseo de felicidad como uno de los
más importantes.
LA PSICOLOGIA EN EL CONTEXTO DE LAS
CIENCIAS:
La psicología
es una ciencia que forma parte de las llamadas Ciencias Humanas y Sociales,
junto a la filosofía, la antropología, la historia, lingüística, economía,
geografía, epistemología, la sociología.
Como toda
ciencia intenta responder a preguntas que se plantea la humanidad. La ciencia
es fundamental para el desarrollo cultural de las sociedades. El conocimiento
científico se diferencia del conocimiento cotidiano que se basa en el sentido
común, pero los conocimientos científicos se difunden y en parte pasan a
conformar el sentido común de las personas. La ciencia busca conocer hechos,
describirlos, pero también explicarlos.
La
constitución de la psicología como campo específico implica un diálogo con
otras disciplinas que se ha desarrollado a lo largo de la historia, a partir
distintos temas estudiados en principio desde las humanidades (filosofía,
historia, etc.), desde las ciencias sociales (economía, sociología), y desde la
biología y la medicina.
Hay una
clasificación de las ciencias, se habla de ciencias formales (matemática y
lógica), y las ciencias fácticas o empíricas, donde se ubican las ciencias
naturales (física, química, biología), y las ciencias humanas y sociales donde
ubicamos a la psicología y las disciplinas ya mencionadas. Las ciencias humanas
y sociales circunscriben su análisis al estudio de los seres humanos y la
relación entre estos y las comunidades a lo largo del tiempo y espacio.
Filosofía
significa amor a la sabiduría, es la ciencia que busca conocer el fundamento de
las cosas. Se ocupa de problemas fundamentales como el conocimiento, la moral,
la belleza, la existencia, y se la considera la madre de las demás ciencias.
La
lingüística se dedica al estudio del lenguaje, su estructura, su historia, como
se adquiere el habla. La antropología estudia al ser humano y su cultura; la
historia estudia el pasado de una sociedad, hechos significativos de una
comunidad para poder entender el presente, la epistemología consiste en el
estudio de las ciencias en general, la historia de una ciencia, como surge, su
clasificación, sus métodos de investigación, la sociología tiene como objeto de
estudio a la sociedad, los fenómenos sociales, como está organizada una
sociedad, cuáles son sus problemas. La economía estudia la forma en que las
comunidades satisfacen sus necesidades, como viven y prosperan, cuáles son sus
medios de producción, la distribución de las riquezas. Y la geografía estudia
los territorios y la forma en que se relacionan entre sí.
Cada ciencia
tiene un objeto de estudio específico, y se relaciona con las demás ciencias,
una ciencia se puede nutrir de otra ciencia, pero cada una tiene su
especificidad.
Cuando se
realiza un trabajo conjunto de distintas disciplinas se trata de un trabajo
interdisciplinario (interdisciplina).
Empecemos delimitando
el objeto de estudio de la psicología, para luego ver cómo influyen las otras
disciplinas y que conocimientos son necesarios para el desarrollo de la
psicología.
El objeto de
estudio de la psicología es el psiquismo o aparato psíquico (la mente humana).
El aparato
psíquico está compuesto por un aspecto afectivo y otro intelectual, y ambos se
relacionan entre sí. La psicología estudia estos dos aspectos del psiquismo,
como se construye la inteligencia, como razona un niño de 4 años y como uno de 12
años, o un adulto; la memoria y el olvido;
pero también estudia las emociones y los sentimientos.
A su vez hay
muchas corrientes que han realizado diferentes desarrollos teóricos a lo largo
de la historia de la psicología: el psicoanálisis (estudia el inconciente), la
Gestalt (estudia la percepción), la psicología cognitiva (estudia el
conocimiento y la inteligencia). Son corrientes teóricas o escuelas de la
psicología, que han hecho distintos desarrollos teóricos, que forman parte del
conjunto de conocimientos elaborado por la psicología.
A su vez la
psicología establece lazos con otras ciencias y recibe aportes teóricos. Las
ciencias no son conjuntos de conocimientos aislados, sino que esos
conocimientos están relacionados entre sí.
Por ejemplo
toma estudios de la antropología sobre cultura o estudios de la lingüística
sobre el lenguaje.
¿Podemos
pensar sin un lenguaje? ¿Podríamos vivir por fuera de la cultura? ¿Qué nos
diferencia de los animales? Para responder a estas preguntas la psicología toma
conceptos desarrollados por la lingüística y la antropología.
Otro ejemplo
son los estudios sobre la inteligencia y la construcción del conocimiento, la
filosofía y la epistemología estudian como la humanidad construye conocimiento
y la psicología estudia como un sujeto construye el conocimiento.
Un niño es
un pequeño científico que está descubriendo el mundo que lo rodea. Estudiar una
disciplina también implica descubrir algo más sobre el mundo.
HISTORIA DE LA PSICOLOGÍA:
Durante varios siglos la
psicología estuvo ligada a la filosofía, y recién a fines del siglo XIX se
separa de la filosofía para convertirse en una disciplina autónoma. Se considera
que la psicología nace como disciplina independiente cuando Wilhelm Wundt funda
el primer laboratorio de psicología experimental en Alemania en el año 1879.
Surge así la corriente llamada estructuralismo, porque su objetivo era el
estudio de la estructura de la conciencia. Su método era la instrospección o
auto observación controlada para aislar los elementos simples como las
sensaciones, imágenes o pensamientos sobre los que se apoyaban los procesos
complejos de la mente. Se pedía a una persona que describiera una percepción,
por ejemplo al ver una imagen se le pedía que luego describa su color,
tonalidad, intensidad, para luego describir los sentimientos generados por
dicha imagen.
Se considera que con Wundt
nace la psicología moderna.
Hacia fines del siglo XIX en
Austria un médico llamado Sigmund Freud funda una de las corrientes más
importantes de la psicología, el psicoanálisis. Freud nació en Freiberg en 1856
y murió en 1939 en Londres. La escuela que fundó tiene su origen en preocupaciones
surgidas de la práctica clínica. Indagó acerca de las causas del padecimiento
psíquico de las personas y su adecuado tratamiento. A partir del estudio de las
afecciones psicológicas concibe un modelo que intenta explicar los orígenes del
funcionamiento patológico y comprender el funcionamiento normal.
El objeto de estudio del
psicoanálisis es el inconciente.
Freud luego de recibirse de
medico había tomado clases con el médico francés Charcot, y con él se dedicó al
estudio de la histeria. En las neurosis histéricas la persona presenta síntomas
que no tiene un origen orgánico, y la causa se encuentra en la historia de la
vida del paciente que explica su padecimiento psicológico. Freud con el
psicoanálisis da respuesta a estas problemáticas, también atiende a pacientes
que sufren de neurosis obsesivas y fobias.
Las características del modelo
psicoanalítico son las siguientes:
-Se considera a la vida
psíquica como eminentemente inconciente, la actividad del ser humano no puede
ser explicada por la lógica racional sino a partir de aspectos irracionales del
psiquismo.
-Se considera de suma
importancia el periodo infantil en la formación de la personalidad adulta.
-Se da un papel importante a
la sexualidad en el desarrollo psicológico, porque plantea que la sexualidad se
construye asumiendo en la vida adulta una identidad sexual definitiva.
Su método es la asociación
libre, prestando atención a las manifestaciones provenientes del inconciente,
como los equívocos, los sueños y fantasías, con el fin de hacer conciente lo
inconciente en el tratamiento psicoanalítico.
Entre los años 1920 y 1960 el
conductismo fue una tendencia dominante en psicología, especialmente en Estados
Unidos. Si la conciencia había sido el eje de estudio del estructuralismo y el
inconciente del psicoanálisis, la conducta será el objeto de estudio para el
conductismo.
Esta corriente tiene como
representante principal a John Watson, quien creía que la psicología tenía que
ser como las ciencias naturales y utilizar su mismo método, la observación. La
psicología para ser una ciencia objetiva debía dejar de estudiar la conciencia
y el inconciente, debido a que no eran observables, solo es posible observar la
conducta.
La conducta humana es
explicada como producto del aprendizaje del organismo en un ambiente
determinado. Así los estudios psicológicos se centran en el aprendizaje. Todo
el comportamiento humano puede ser aprendido.
Se pretendía que los objetos
de estudio para la psicología sean medibles y observables; así es que la
conducta es el objeto de estudio hegemónico, porque puede ser observada, medida
y controlada, a diferencia de la conciencia, el inconciente o los procesos
mentales. El conductismo postula una psicología objetiva y experimental.
Los distintos estímulos
provenientes del medio determinaban los aprendizajes, por lo que se consideraba
que había que operar sobre la influencia ambiental más que sobre los factores
internos del individuo.
Esta corriente no contribuyó
al estudio de las emociones, la memoria, el pensamiento y el lenguaje por
centrar su estudio solo en la conducta observable.
Otra escuela, la psicología
cognitiva, surge a fines de los años cincuenta como una disciplina que se
dedica al estudio científico de las estructuras y los procesos mentales. Esta
corriente surge en un contexto en que las nuevas tecnologías, como las
computadoras tenían un gran desarrollo; habían numerosos aportes de distintas
áreas del conocimiento, como la lingüística y la biología, lo que ofrecía a la
psicología un campo importante de trabajo interdisciplinario. El psicólogo
pionero de esta escuela era el norteamericano Ulric Neisser.
Esta escuela a diferencia del
conductismo propone un nuevo abordaje de los procesos psicológicos, se trata de
un estudio objetivo de lo subjetivo, una psicología objetiva que estudie lo
mental, que con una metodología objetiva y rigurosa se estudie la memoria, las
emociones, el lenguaje, el razonamiento, la atención y la percepción.
Para la psicología cognitiva
es central estudiar como desarrollan los seres humanos su conocimiento del
mundo y de sí mismos. Estudia como el ser humano percibe el mundo, como
aprende, como construye la realidad y se apropia de la cultura. También se
utilizó el método experimental y la observación.
Algunas líneas teóricas dentro
de la psicología cognitiva son los trabajos del psicólogo norteamericano Jerome
Bruner, que estudia el lugar de la cultura en el desarrollo cognitivo; y el
enfoque psicogenético de Jean Piaget y Lev Vygotski que estudian la
construcción de la inteligencia.
SISTEMA PSÍQUICO:
El psiquismo es el conjunto de
manifestaciones de la mente humana que se organizan de un modo particular, a esta
organización se la llama estructura de la personalidad.
El psiquismo fue estudiado por
Sigmund Freud, el creador del psicoanálisis.
El psicoanálisis comenzó con el
tratamiento de una mujer que era paciente del médico Joseph Breuer. Freud, que
era su discípulo, la llamó Anna O. en sus escritos. Esta mujer sufría una
parálisis en su brazo y pierna derecha, nauseas, dificultades en la visión y
ausencias. A partir de estos síntomas fue diagnosticada como histérica.
La histeria en esa época era poco comprendida y muchos médicos pensaban
que los pacientes fingían sus síntomas. Breuer le aplicó un tratamiento nuevo
en esos casos, la hipnosis. Al hipnotizarla la paciente pudo recordar hechos de
su pasado que había olvidado, contó que su padre enfermo a quien ella cuidó
unos días antes de morir le preguntó la hora, ella miró el reloj con los ojos
llenos de lágrimas y no pudo ver bien la hora. Al recordar esto su problema de
la visión desapareció.
Esta paciente denominó el método
empleado en su terapia talking cure (método de la conversación).
Breuer concluyó que los síntomas de
Anna O. estaban causados por acontecimientos traumáticos del pasado y que el
recuerdo de esos sucesos tenía sobre ella un efecto catártico. El
tratamiento logró que los síntomas desaparecieran, pero surgió una
complicación, la paciente se había enamorado del médico y demandaba
constantemente su atención, lo que producía los celos de su esposa. Puso fin al
tratamiento y Anna sufrió un embarazo imaginario; se había producido lo que
tiempo después Freud describiría como transferencia.
Breuer le cuenta a Freud sobre este
caso, y así Freud comenzó a utilizar el método de la talking cure con sus
pacientes., que luego se va a llamar asociación libre.
Freud planteó que la emoción
contenida luego de vivir un hecho traumático se expresaba a través de síntomas,
y los llamo síntomas neuróticos. Estos hechos no eran recordados por los
pacientes, solo aparecían los síntomas. Al principio se los hacía recordar
mediante la hipnosis, pero luego este método fue abandonado, porque con
el tiempo reaparecían algunos síntomas; y se comenzó a trabajar con un método
que dio mejores resultados, la asociación libre. Se analizaban a
través de este método los actos fallidos y los sueños.
Este método permitía conocer los
fenómenos del inconciente. La instrucción para utilizar la asociación
libre es instar al paciente para que diga todo lo que se le ocurra en relación a
una palabra, un recuerdo, color, o simplemente hablar de lo que quiera en una
sesión. Nada es insignificante ni arbitrario. En el tratamiento, después de
asociar libremente, el individuo reflexiona sobre lo que ha dicho, guiado por
el terapeuta.
El análisis de los sueños es el
camino más importante hacia el inconciente, tienen un sentido que puede ser
descubierto en el tratamiento psicoanalítico.
En su primera teoría del aparato
psíquico Freud distingue tres niveles de conciencia: conciente, preconciente e
inconciente.
El nivel conciente está
formado por percepciones y recuerdos que están presentes.
El nivel preconciente está
constituido por pensamientos y recuerdos que no están presentes en nuestra
memoria, pero que se pueden recuperar, por ejemplo un número telefónico.
El nivel inconciente está
compuesto por vivencias que fueron olvidadas, por deseos o impulsos reprimidos
que no llegan a la conciencia.
Entre el preconciente y el
inconciente opera la censura, cuya función es la represión de los deseos e impulsos.
La censura solo se relaja relativamente durante el sueño, lo que permite que
los deseos reprimidos se expresen en el, aunque de manera disfrazada.
En su libro “El yo y el ello” Freud
planteó su segunda teoría del aparato psíquico, en la que afirma que la
personalidad tiene una estructura que comprende tres instancias: el yo, el ello
y el superyó.
El ello incluye a los deseos y necesidades
básicas que nos motivan. Opera de acuerdo con el principio de placer, que
dirige la conducta hacia todo lo que puede ser gratificante para el ser humano.
El yo intenta satisfacer las demandas que
provienen del ello de un modo realista, tomando en cuenta la realidad externa y
no solo las propias necesidades. A diferencia del ello, que obedece al
principio del placer, el yo obedece al principio de realidad, que hace que a
menudo se deban posponer la realización de los deseos. En lugar del proceso
primario opera el proceso secundario, que incluye las habilidades de
razonamiento que ayudan a un individuo a distinguir entre lo real y lo
imaginario.
El superyó representa los valores, los ideales
y las normas morales que el individuo ha internalizado a partir de su vida en
sociedad. Conforme internalizamos las enseñanzas de nuestros padres y de la
sociedad, las recompensas y los castigos que durante la niñez provenían de
otros, surgen después desde el mismo sujeto. Como resultado de la actividad del
superyó, sentimos culpa cuando desobedecemos normas morales.
El superyó opera a través de dos
subsistemas: la conciencia y el ideal del yo. La primera se refiere a la
capacidad para evaluarse a uno mismo, para la autocrítica. Por su parte el
ideal del yo es la imagen de sí misma que la persona aprueba para sí. Incluye
todo lo que pensamos que deberíamos ser y como deberíamos alcanzarlo.
En la personalidad adulta que se ha
desarrollado adecuadamente, el yo controla tanto al ello como al superyó,
mediando entre las demandas de ambos y las exigencias del mundo exterior. Sin embargo,
el desarrollo no siempre se cumple de manera óptima, por lo que el yo termina
agobiado por el ello y el superyó. Uno demanda satisfacción de los deseos,
necesidades e impulsos, y el otro impone prescripciones rígidas acerca de cómo
y en qué medida deben satisfacerse los deseos.
Como vemos, la descripción que hace
Freud de la personalidad es la de una estructura dividida, que debe enfrentar
fuerzas que necesariamente entran en conflicto.
SOCIALIZACIÓN Y SUBJETIVIDAD:
Los seres humanos somos seres
sociales. Desde el momento en que nacemos aprendemos a vivir en sociedad. El
niño recién nacido necesita de un otro para poder vivir, esto se llama
prematuración humana, el niño necesita durante años del cuidado del otro a
diferencia de los animales.
Los integrantes de una sociedad
comparten determinadas ideas básicas en relación a cómo funciona el mundo y
sobre los significados que otorgan a la vida. La forma de vivir en una cultura
está tan incorporada en los sujetos que la comparten que les parece natural. El
proceso por el que se logra esto se llama socialización.
El proceso
de socialización consiste en la interiorización (aprendizaje) de normas,
creencias y valores de la cultura en la que vivimos. Esta asimilación permite
que nos identifiquemos con nuestro grupo y nos sintamos parte de él. Por
ejemplo sentirnos parte del colegio.
La
socialización es un proceso que se lleva a cabo durante toda la vida, y
principalmente durante la infancia, etapa en la cual el ser humano adquiere
nuevos conocimientos con más facilidad.
Se
diferencian dos tipos de socialización:
Socialización
primaria:
Es un
proceso que se lleva a cabo en los primeros años de la infancia. Se produce la
adquisición de la lengua y las costumbres de un grupo social. Se adquieren
normas y valores. Se produce en el ámbito familiar o grupo de crianza.
Socialización
secundaria:
Consiste en
la asimilación de normas y valores en un nuevo entorno, es menos intensa y permite
un reajuste de la socialización anterior. Se produce durante toda la vida. Por
ejemplo en la escuela, en el trabajo, en el nuevo vecindario, si vivimos en
otro lugar (provincia, país), en la universidad, etc.
Agentes de
socialización:
Son aquellas
personas o instituciones que intervienen en el proceso de socialización.
Existen muchos tipos de agentes
socializadores: pueden ser personas (familiares, amigos), grupos grandes
(sindicatos, asociaciones), instituciones (Iglesia, escuela, medios de comunicación)
o también instrumentos (libros, películas).
Entonces a partir del proceso de
socialización se aprenden normas, creencias y valores de una cultura. Las
creencias son ideas compartidas sobre cómo opera el mundo, sobre algunas ideas
hay pruebas, pero sobre otras no, como ocurre con las creencias religiosas. Los
valores son criterios abstractos compartidos acerca de lo que es correcto, por
ejemplo el valor otorgado a la familia o la amistad, también valores como el
respeto y la solidaridad.
Las normas son reglas sobre lo que
las personas deben o no deben hacer en una situación determinada.
El proceso de socialización es
inseparable de otro proceso llamado subjetivación,
que es la producción de subjetividad.
Pensarnos como sujetos en vez de individuos
implica no separar el nivel individual y el socio-histórico. La producción de subjetividad es el proceso que nos hace
sujetos. En cada época y lugar el ser humano será atravesado por diferentes
creencias, hechos y condiciones de vida que irán produciendo su subjetividad.
En nuestra cultura los adolescentes
se subjetivan en dos instituciones principales, la familia y la escuela, pero
también con su grupo de pares.
La adolescencia en si es una
construcción socio-histórica, no siempre existió una etapa de la vida con estas
características y no todos los sectores sociales pueden vivirla, además
adquiere muchas maneras de manifestarse, cada sujeto puede encontrar una en las
condiciones que lo rodean.
El proceso de construcción de la
subjetividad (manera singular de pensar, sentir y actuar de un sujeto en su
contexto socio-cultural) no termina con la adolescencia, sino que continúa en
la vida adulta y la vejez.
PSICOLOGÍA CULTURAL: La
influencia de la cultura
“Los seres humanos vivimos en
un mundo cultural. En él construimos nuestros aprendizajes, desarrollamos la
percepción del mundo y de nosotros mismos, construimos también la memoria
biográfica y social, el pensamiento y el lenguaje”. Construimos una manera
particular de ver el mundo.
A diferencia de los animales
que poseen instinto, los seres humanos creamos culturas que se construyen a
partir de la relación entre las personas y el mundo.
“La palabra cultura proviene
del latín colere, que significa cultivar, labrar el campo. Es decir que los
seres humanos labramos el campo de diversas formas, humanizando nuestro entorno
natural y convirtiéndolo en cultural (…) La diversidad de culturas construidas
por los humanos producen, enriquecen y transforman el mundo de maneras diferentes.
En la historia de la
psicología, la cultura no siempre ocupó un lugar de importancia a la hora de
explicar los procesos psicológicos humanos. El estudio de las diferencias
culturales, desde la perspectiva psicológica, estuvo ligado históricamente al
problema de cómo debían considerarse esas diferencias. Esto derivó en la
valoración de las culturas, es decir, en la consideración de algunas culturas
como superiores a otras. Por lo tanto, se valoró a los seres humanos como
superiores o inferiores según su pertenencia a una u otra cultura. Quienes a lo
largo de la historia decidieron los criterios de superioridad e inferioridad
consideraron a su propia cultura como superior frente a otras (…) Por esto
muchas veces el estudio de las diferencias culturales fue una mezcla de
descripción, clasificación, discriminación, intolerancia e incomprensión de las
diferencias humanas.
La diversidad humana, lejos de
ser una carencia, refleja la gran cantidad de posibilidades que las personas
poseemos para producir diversas formas de habitar nuestro mundo”.
“¿Qué determina nuestras
acciones, la naturaleza o la cultura? Algunos partidarios del determinismo
biológico sostienen que las conductas humanas se explican a partir de causas
biológicas que las determinan. Por ejemplo la idea de que se nace con el
interés hacia el futbol o la medicina.
Desde el punto de vista de la
psicología cultural en cambio, la biología y la cultura están directamente
relacionadas, y las acciones humanas no pueden explicarse por una u otra. La cultura
no es algo que se agrega al individuo cuando ya está biológicamente formado,
sino que la cultura forma y da significado a las conductas humanas, que están
sostenidas por un sustrato biológico. La biología puede explicar la necesidad
de satisfacer el apetito, pero no puede explicar porque los cristianos no comen
carne roja el viernes santo”.
Un psicólogo llamado Jerome
Bruner plantea que la educación es la puerta de la cultura. “La educación
representa una vía privilegiada para acceder a los instrumentos que la cultura
brinda a los sujetos para comprender el mundo. En el proceso de aprender los
significados que la cultura fue construyendo, la cultura se apodera de la
mente. A través de inventos como el alfabeto, el lenguaje, los libros, los
números, las historias, las canciones, la escuela, etc., los seres humanos
aprendemos a usar la mente de maneras cada vez más ricas. Pensar la diversidad
desde la educación implica el respeto por cada cultura”.
“Una manera de comprender la
relación entre la cultura y la identidad personal es imaginar que sucedería si
nos prohibieran hablar nuestro idioma, si nos quitaran nuestras fotos queridas
o nos obligaran a cambiar de ropa por otro tipo de indumentaria, a cambiar de
religión, nombre, etc. Nuestras
pertenencias son bienes materiales y bienes simbólicos, objetos abstractos como
las creencias, los valores, la historia, el nombre, los afectos.
El respeto a la diversidad
implica el respeto por las pertenencias culturales de cada pueblo, sin las
cuales el pueblo queda despojado de su identidad.
Frente al respeto por la
diversidad existen situaciones límites en las que aceptar la diversidad
cultural implicaría aceptar violaciones a los derechos humanos, por ejemplo en
el caso de las culturas que aceptaban la esclavitud. ¿Se puede aceptar, en
nombre de la diversidad, la tortura o la muerte de quienes no profesan una
determinada religión?”
Esta es la crítica que se
realiza al relativismo cultural; sin embargo algunos antropólogos no están de
acuerdo con este planteo y sostienen que en toda cultura hay subculturas y
contraculturas, y que muchas veces quienes vulneran los derechos de las demás
personas son grupos que se encuentran en una situación privilegiada de poder.
Por lo tanto toda postura que defienda el relativismo cultural debe
solidarizarse con los grupos más vulnerables dentro de cada cultura.
El entorno
cultural influye profundamente en las actitudes, la identidad y el
comportamiento, es decir, en la subjetividad, que es la manera de pensar,
sentir y actuar de un sujeto en un contexto histórico social.
Cuando nace un niño lo recibe su familia, y la
relación que mantiene el grupo de crianza con el niño lleva la huella de la
relación de la familia con el medio social que la rodea. El discurso social
constituye un soporte identificatorio para el sujeto que busca y debe encontrar
en ese discurso referencias que le permitan proyectarse hacia un futuro. La
subjetividad se construye en una época determinada.
Las experiencias y vivencias de niños y jóvenes
en la actualidad se organizan y
desarrollan en una época en la cual la atracción por la imagen tiene un lugar
privilegiado. Hay una tendencia a la homogeneidad, y se alteran las nociones de
tiempo y espacio por la realidad virtual, el tiempo es el tiempo de lo
inmediato, y se modifican las nociones de cercanía y lejanía. ¿Qué
transformaciones generan las nuevas tecnologías en la constitución del
pensamiento infantil? La cultura produce
subjetividad. Tradicionalmente la familia
y la escuela eran los principales agentes de socialización, pero en la
actualidad otro agente de gran importancia son los medios de comunicación.
Los miembros de una sociedad comparten determinadas
ideas básicas en torno a cómo funciona el mundo y sobre los significados que
otorgan a la vida. La forma particular de vivir en una cultura está tan
incorporada por los miembros de la sociedad que la comparten que les parece
natural. El proceso por el que se logra esto se denomina socialización.
Los científicos sociales coinciden en que todas las
culturas comparten tres elementos principales:
-Creencias: explicaciones compartidas sobre la
experiencia.
-Valores: criterios de juicio moral.
-Normas y sanciones: pautas especificas para el
comportamiento.
Las creencias son ideas compartidas acerca de cómo
opera el mundo. En todas las culturas existen creencias basadas en ideas sobre
las cuales las personas tienen pruebas, por ejemplo fumar hace daño a la salud.
También existen creencias basadas en ideas que no han sido probadas, por
ejemplo que hay vida en otros planetas. Existen grandes variaciones en las
creencias de cada cultura, por ejemplo la vaca es un animal sagrado y por lo
tanto inadmisible su consumo en India, y se la considera un buen alimento en
Latinoamérica.
Los valores describen lo que debe ser, lo que se
considera correcto. Por ejemplo se considera correcto ser solidario. En Estados
Unidos se alienta y valora la emancipación de los hijos a edades que en
Latinoamérica son consideradas tempranas.
Las normas son reglas sobre lo que las personas
deben o no deben hacer. El patriotismo es un valor, y mostrar respeto a los símbolos
patrios es una norma.
Las creencias, los valores y las normas no son
compartidos y aceptados del mismo modo por todos los grupos que viven en una
sociedad. Existen variaciones dentro de una misma cultura, a las que se
denominan subculturas. Son grupos que comparten por ejemplo una manera de
vestir, un estilo musical, o un vocabulario en común y cada uno se identifica
con el grupo.
El término contracultura se usa para designar una
subcultura de un grupo social que se opone a los valores dominantes en la
sociedad y que intenta vivir de acuerdo a normas diferentes a las hegemónicas.
Los grupos punks, que surgieron en muchos países a partir de la década de 1970,
pueden ser considerados como una contracultura”.
Bibliografía:
-Carretero, Mario y otros. Psicología. Ed. Aique. 2011.
PSICOLOGÍA
SOCIAL Y PSICOANÁLISIS EN ARGENTINA
El impacto
causado por el movimiento psicoanalítico de Freud sobre el pensamiento humano
fue de tal magnitud que sobrepasó el dominio de la psicología y cambio la
concepción de ser humano construida en la modernidad.
Fueron
muchas las contribuciones del movimiento psicoanalítico a la psicología social,
entre ellas los estudios sobre la cultura, los estudios sobre la estructura y
dinámica familiar, los trabajos sobre el proceso de socialización y el
funcionamiento de los grupos.
Sigmund
Freud fue el fundador del psicoanálisis. En el ejercicio de la medicina en Viena
(Austria), a fines del siglo XIX y principios del siglo XX, al ver que sus
pacientes sufrían diferentes síntomas neuróticos (tos, ceguera, afonías,
depresión, etc.), pero sin encontrar una causa médica, sino emocional, se
interesó en la psicología y comenzó a desarrollar su teoría psicoanalítica.
Específicamente se dedica al estudio del inconciente, aquellas vivencias que
hemos olvidado, en gran parte de la infancia, pero que producen un efecto
duradero en nuestra vida. Descubre que el inconciente se manifiesta a través de
los síntomas, sueños, actos fallidos y
chistes. Por lo que el creyó que se podían conocer las causas
inconcientes del sufrimiento, lo que producía un alivio en los síntomas.
Con la obra
de Freud cambia el pensamiento de la modernidad. En la época moderna se creía
que el ser humano era un ser puramente racional, dueño de sus actos. Freud
demuestra que el ser humano también es irracional, guiado por las emociones, no
siempre por la razón.
El
psicoanálisis influyó mucho en las ciencias sociales y es una de las corrientes
más importantes de la psicología.
En nuestro
país la lectura de la obra de Sigmund Freud es temprana. En Buenos Aires se
funda en 1942 la APA (Asociación Psicoanalítica Argentina). Uno de sus
fundadores fue el médico Enrique Pichón Riviere, quien fue también el creador
de la psicología social Argentina.
En 1957 se
crea la carrera de psicología en la Universidad de Buenos Aires, y muchos de
los profesores que fueron a dar clases se habían formado en la APA, entre ellos
José Bleger, quien se dedica a enseñar la historia del psicoanálisis, su
técnica, teoría y planteos centrales.
Enrique
Pichón Riviere nació en (Ginebra) Suiza en 1907 y vino a vivir a la Argentina
junto a sus padres cuando era pequeño. Estudió medicina en Bs As. y una vez
recibido comenzó a trabajar en un hospital psiquiátrico. Allí se encuentra con
el problema del paciente abandonado, casi nadie visitaba a estas personas, los
pacientes estaban aislados y los enfermeros no tenían conocimiento sobre cómo
actuar en la emergencia ni como contener a la familia, no había un trabajo en
equipo para reflexionar y comprender el problema de salud mental del paciente.
Este maltrato lo analiza como un problema de comprensión del cuadro del
paciente y de falta de comprensión conjunta entre profesionales. Descubre lo
que llama fracturas vinculares. Había
una fractura entre la familia y el hospital psiquiátrico, la familia y el
paciente, los enfermeros entre sí o con el medico; no había diálogo, nadie le explicaba a la
familia del paciente cuál era su problema, que tratamiento recibiría, no se
ofrecía contención a la familia. Lo que busca entonces es fortalecer esos
vínculos, que haya trabajo en equipo. Propone que los profesionales puedan
reflexionar en conjunto sobre el caso de cada paciente, capacitó a los
enfermeros para que pudieran teorizar toda su experiencia. Se instituye una
lectura psicosocial y una nueva modalidad de trabajo en el hospital,
permitiendo que los enfermeros puedan sistematizar su experiencia adquirida, mejorando así la
atención a los pacientes y su familia. A partir de ese trabajo y su formación
en psicoanálisis, Pichón Riviere empieza a elaborar su teoría sobre los grupos,
haciendo una articulación con el psicoanálisis. Definió a la psicología social como
una ciencia autónoma, aunque hoy se la considera una rama de la psicología.
Decía que es una ciencia que estudia la interacción social y que está orientada
hacia un cambio social.
A partir del
concepto de vínculo fundamenta el pasaje del psicoanálisis a la psicología
social. Con este concepto plantea que no hay individuos como unos, recortados y
aislados, sino que siempre hay estructuras vinculares, seres entramados. La
calidad de vida de los seres humanos depende de la calidad de los vínculos que
sostengan con otros seres que les sean afectivamente significativos.
Al igual que este médico otros autores se
dedican a relacionar la psicología con lo social y hoy se sabe que la
psicología es inseparable de lo social. Para esto los aportes de este autor fueron
muy importantes. Va a decir que la psicología social es un campo de saber
especializado en las tramas vinculares humanas, el psicólogo social desarrolla
su intervención en grupos, organizaciones y comunidades. Su compromiso es con
el cambio a una sociedad más equitativa.
Se
desarrollan nuevos conceptos teóricos en psicología y surgen nuevas
especializaciones y campos de práctica como la psicología social comunitaria.
También se desarrolla dentro del ámbito clínico la terapia de grupos, la
terapia familiar, el psicodrama, la psicología institucional y las comunidades
terapéuticas.
Pichón crea
los GRUPOS OPERATIVOS DE APRENDIZAJE, una técnica de trabajo grupal. Uno de sus
discípulos más importantes fue Fernando Ulloa, quien junto con José Bleger se
dedica a la psicología institucional y social; estas corrientes tenían mucha
influencia del psicoanálisis.
LOS
GRUPOS:
Un grupo es un conjunto restringido
de personas (grupo pequeño o mediano) que interactúan compartiendo un espacio
físico y un tiempo determinado y se proponen de manera explícita o implícita,
realizar una tarea. Durante este proceso se produce un dinámico interjuego de
roles y la construcción de un nosotros. La internalización reciproca o la mutua
representación interna es uno de los organizadores del grupo como estructura,
es decir, que es un rasgo esencial y constitutivo del grupo; es un rasgo
instituyente del grupo, le otorga a esa multiplicidad de sujetos una unidad y
una interdependencia, rasgos característicos de toda estructura o sistema. En
los grupos pequeños se va construyendo una mutua representación interna a
partir de un proceso, de una praxis, por la que cada integrante participa de
una situación. La relación que hasta ese momento era anónima, exterior, se
transforma en una relación de interioridad, es decir, se cuenta con el otro,
que está presente. Este otro es reconocido como significativo para mí, se
instituye una estructura de relaciones entre sujetos. Estructura en movimiento,
constituida a partir de necesidades.
Para conformar un grupo primero
debemos conocernos, para esto hay algunas técnicas de presentación.
Hay tres condiciones para definir un
grupo:
-Cuando los integrantes se definen
como grupo.
-Cuando los integrantes comparten
creencias.
-Cuando llevan a cabo alguna
actividad coordinada.
Tipos de grupos:
Los grupos pequeños:
Grupo primario: Entre sus
integrantes se establecen lazos afectivos. La familia y el grupo de amigos.
Grupo secundario: Dan respuesta a
necesidades sociales específicas. Los compañeros de clase, de trabajo, de una
actividad deportiva.
Si hacemos un abordaje comunitario,
o realizamos un trabajo grupal lo primero que hacemos es conformar un grupo;
entonces se va a construir una mutua representación interna al trabajar durante
un proceso, en donde se produce una dialéctica entre sujetos, es decir que se
influyen mutuamente y se constituyen recíprocamente. Esta interacción produce
efectos, es decir la modificación de los sujetos.
En la interacción es fundamental la
palabra, la comunicación; también la mirada. Con la mirada podemos transmitir
un mensaje, no solo con la palabra. Puede ser una mirada crítica, que juzga,
pero también puede ser una mirada solidaria, comprensiva, de encuentro;
entonces no solo puede inmovilizar, también puede movilizar.
También cuando consideramos al otro
como otro se abre la posibilidad de un intercambio e interacción más rica, es
decir que aceptamos la diferencia, que el otro piensa diferente. Cuando se
trabaja en grupo no se pierde la identidad, se pierde el individualismo para
ganar en cooperación.
Roles grupales:
José Bleger partiendo de Pichón
Riviere define al grupo operativo como un conjunto de personas con un objetivo
común que intentan abordar trabajando en equipo.
Deben pretender alcanzarlo
trabajando en equipo para que sea un grupo operativo. Por ejemplo un equipo de
futbol podría definirse así. Una buena parte del trabajo del grupo operativo
consiste en aprender a trabajar en equipo, de trabajar en forma cooperativa.
Pichón Riviére utilizo esta técnica
de trabajo grupal.
En los trabajos en grupo se asumen
deferentes roles. Un rol es un modelo organizado de conducta relativo a una
posición de un individuo en una red de interacción. Se asumen dialécticamente
diferentes tipos de roles (líder, chivo emisario, saboteador y portavoz). En
los grupos operativos habrá un coordinador
quien debe contribuir desde sus señalamientos a favorecer el nivel de
operatividad grupal y mejorar el aprendizaje y la comunicación. Los roles no son
fijos, son rotativos, y si se estereotipan es que el grupo está bloqueado por
lo que el coordinador deberá intervenir para romper esa estructura.
Portavoz: es aquel que enuncia algo y aquello que anuncia dice algo de lo que está
pasando en el grupo. Él lo transmite como algo propio sin saber que tiene
significación grupal. Es quien detecta la situación grupal de la cual además es
parte. Algo de la situación grupal lo toca a él más que a otro. Por eso en
diferentes situaciones grupales pueden aparecer distintos portavoces. Denuncia
lo implícito, lo que está sucediendo subyacentemente. Él desde su historia está
movilizando algo pero, al mismo tiempo, es movilizado por una situación grupal
de la cual es portavoz.
Chivo emisario: Es un tipo especial de portavoz. Es el depositario
de aquellos aspectos negativos que la tarea ofrece al grupo, por lo que es
muchas veces segregado. Se lo hace cargo de cosas que son negativas.
Saboteador: Es aquel integrante que en determinado momento del proceso grupal asume el
liderazgo de la resistencia al cambio, se encarga de sabotear toda propuesta.
Líder: Es aquel en el cual se depositan los aspectos
positivos de la tarea. Es quien lleva adelante los objetivos grupales.
La tarea grupal comprende diferentes
momentos por los cuales transita el proceso de un grupo.
Primero está la pre-tarea, momento
en el cual el grupo da vueltas antes de comenzar con la tarea principal. Puede
haber desconfianza, temor a no ser aceptado. Se pueden presentar por un lado
una resistencia al cambio, y por otro está el proyecto. Se ve una impostura, un
como si de la tarea; es cuando el grupo se va organizando, intentando ponerse
de acuerdo.
Luego llega el momento de la tarea
propiamente dicha que se da cuando se aborda el objeto de conocimiento, pero también
cuando se enfrentan los obstáculos. Son dos obstáculos: el epistemológico (relacionado al objeto
de conocimiento) y el epistemofílico
(que tiene relación con la historia de aprendizajes de ese sujeto).
Hay diferentes momentos en la
conformación de un grupo, un primer momento que se llama afiliación, donde los integrantes
se empiezan a acercar al grupo y a la tarea, pero todavía guardando cierta
distancia; luego en la pertenencia hay un mayor grado de identificación
entre los integrantes y con la tarea, porque existe un mayor compromiso, se
sienten integrados al grupo. Dejan de sentirse individuos aislados para pasar a
ser un nosotros grupal. Aparece la cooperación que es la capacidad de operar en
conjunto, de ayudarse mutuamente los unos a los otros.
La pertinencia es la capacidad del
grupo para situarse en direccionalidad al objetivo y no perder de vista la
tarea. La comunicación es el proceso mediante el cual dos o más personas se
influencian mutuamente. En la comunicación se producen perturbaciones constantes,
apareciendo malentendidos. Para que el proceso grupal continúe su desarrollo,
ante estas situaciones es necesario abordar los conflictos comunicacionales.
También podemos hablar de tres
etapas en los grupos:
-Defensa del individualismo, cada uno
tiene motivaciones propias para estar en el grupo, objetivos. Es un momento de
dependencia del coordinador, y al mismo tiempo la idea del autoabastecimiento,
es decir la creencia de que no necesitamos de los demás.
Hay una demanda exigente y al mismo tiempo
un rechazo a los aportes de los integrantes y el coordinador. Si esta etapa se
estereotipa se promueve la competencia y el trabajo sigue siendo individualista
negando las contribuciones del grupo. Ej. Futbol: aquel que corre detrás de la
pelota sin hacer pases. Actitud contradictoria frente al coordinador, se le
demanda pero lo que el da no sirve, hasta que el grupo elabora el vínculo.
-Se evidencia un cambio a partir del
conocimiento más profundo de los integrantes: saben el nombre, ocupación, por qué
están en el grupo, etc. Aumenta la comunicación.
Aparece el temor al conflicto en el
grupo y con el coordinador, por lo que se actúa de manera reparatoria, pidiendo
disculpas por las formas de comunicarse con el otro, porque la diferencia no es
bien tolerada. Si esta etapa se estereotipa se estructura el mito de la
uniformidad integrando el coordinador como uno más del grupo. Si este olvida su
rol el grupo lo ve como un líder y no hay situación de aprendizaje porque puede
sobreproteger al grupo. Si se esfuerza por mantener su rol podrá ser el
mediatizador para aprender nuevos conocimientos.
-Hay una aceptación de los otros con
sus diferencias, se construyen nuevos vínculos, más objetivos. Se construye la
identidad grupal, donde se pierde el individualismo en pos del grupo pero cada
uno conserva su propia identidad. El coordinador es parte del grupo pero con un
rol diferenciado, y desde ese lugar hace sus aportes al grupo.
ROL DEL COORDINADOR DE GRUPOS:
El coordinador es el facilitador de
la comunicación y el aprendizaje, participa activamente con el grupo en la
construcción de nuevos conocimientos. Es importante que acompañe al grupo pero
posibilitando siempre su autonomía y crecimiento.
Hace una lectura de los emergentes
grupales: que se dice, de que se habla, que es lo que no se dice ni se hace,
como es la relación entre las personas, e intenta desde su lectura e
intervención ver lo oculto. Promueve la salud de los integrantes evitando
interpretaciones fuera de encuadre que resulten agresivas o invasoras.
Funciones del coordinador de grupos:
·
Crear,
fomentar y mantener la comunicación.
·
Proponer
actividades que faciliten el vínculo y la tarea (consignas claras).
·
Señalar los
obstáculos que se presenten en la tarea.
·
Contribuir a
elaborar y resolver contradicciones.
·
Analizar las
ideologías subyacentes.
·
Promover la
indagación.
·
Sostener el
encuadre.
·
Detectar las
situaciones emergentes.
·
Reflexionar acerca
de la relación entre los integrantes y con la tarea.
·
Analizar los
roles.
·
Ayudar al
reconocimiento de necesidades y objetivos comunes.
·
Hacer
explícito lo implícito de la actividad grupal.
·
Acompañar el
aprendizaje grupal desde el campo afectivo y conceptual.
El coordinador reflexiona con el
grupo acerca de la relación que los integrantes tienen entre sí y con la tarea
(observa esos dos planos). Podrá visualizar los obstáculos en las
relaciones (competencia, malentendidos, etc.), y obstáculos en relación con el
objetivo (incumplimiento de la tarea).
Un conflicto en la relación entre
los integrantes puede dificultar la tarea. Las dificultades en relación con la
tarea generan conflictos en la relación grupal.
Hay distintos estilos de
coordinación:
Estilo autoritario:
Es autoritario, ordena y decide por
el grupo.
Estilo abandónico:
Deja hacer aun cuando el grupo no
resuelve sus dificultades. No acompaña al grupo.
Estilo democrático:
Es organizador, solidario, democrático,
interesado en el otro. Orienta y acompaña al grupo, respetando su autonomía y
permitiendo que los integrantes crezcan, delega responsabilidades; así el grupo
se vuelve más creativo.